
Los peluches rojos que cuelgan en las puertas y debajo de los aleros se llama “Koushin-san“. Son amuletos con forma de mono, el mensajero de la imagen del Kongō de cara azul, para ahuyentar a los malos espíritus y las enfermedades. El Koushin es una creencia popular japonesa de origen taoísta, influida por el sintoísmo, el budismo y otras creencias locales. El museo expone la historia de esta creencia del Koushin.