
Nuestra percepción de la hora se confunde por la luz del día. Como ahora, son las 6 de la tarde, pero parece que como si fuera las 3 de la tarde. Ya sabemos porque. Así es, ya llegó el solsticio de verano, y eso fue el 21 de junio. “Geshi”, el tope de verano, así lo llamamos en japonés. Bueno, para los que están en el hemisferio norte fue el día más largo del año, el solsticio de verano, sin embargo, para los que están en el hemisferio sur era el día más corto, el solsticio de invierno, lo cual vendría a ser el 21 de diciembre aquí en Japón, en pleno invierno con la oscuridad de la tarde, totalmente al revés que ahora. Dicen que hay unas 4 o 5 horas de diferencia entre el solsticio de verano e invierno. Es curioso, ¿verdad? Si te interesa más sobre este mecanismo de brecha, aquí está para tí. Por la magia de la luz, provocada por la inclinación máxima del eje de la Tierra de junio, a veces uno se confunde la hora que es. Ahora, el iPhone es el que me avisa la hora, o sea el sonido del iPhone. Todos los días vibra a las 12 y 18. Es como una campana que te avisa la hora, pero esta vez, es la versión digital y automatizada. Hay gente que ve su reloj para saber la hora, y otros lo consiguen por el sonido inconscientemente, como yo. Todo el mundo ha escuchado una frase como esta: una imagen vale más que mil palabras. Es algo obvio lo que dice, y por eso, nos da ganas de viajar, contemplando los paisajes del planeta. Sin embargo, según los japoneses hay otra forma de contemplar los paisajes, es por el sonido. Los 100 “soundscape” que quiere dejar la siguientes generaciones fue elaborado por el ministerio de medio ambiente de Japón, y está clasificado por el sonido de los animales, plantas, fenómenos naturales, suspiro de las montañas o rios, las fiestas, campanas, silencio etc. Lastima que está escrito en japonés solamente, pero podemos contaros algunos de ellos, por ejemplo, la categoría del iPhone, o sea, la campana de Ueno está dentro de los 100 soundscape, la que toca a las 6, 12 y 18, casi igual que mi iPhone. Al igual que el calendario japonés, los japoneses tiene rica imaginación de interpretar su tierra como esto, un paisaje del sonido. Aún hay que estar pendiente del asunto de Covid-19 y mantenemos la distancia social y respetamos la nueva normalidad al salir, pero este verano, lo disfrutaremos un rato con una pequeña exploración en tu bario para encontrar los paisajes del sonido.